<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=15727010&amp;blogName=Auto-blog-rafia&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=BLACK&amp;layoutType=CLASSIC&amp;searchRoot=http://tarkonnen.blogspot.com/search&amp;blogLocale=es_CL&amp;v=1&amp;homepageUrl=http://tarkonnen.blogspot.com/&amp;vt=7154756553987303804" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" allowtransparency="true" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div></div>

Autoblografía

Técnicamente correcto, pero prácticamente inútil.

La despedida.

Igual tengo algo de miedo. Entre que quiero que estés conmigo para siempre, hagamos el baño kitsch, tengamos nuestras plantitas, uno que otro mocoso corriendo por una casa llena de cosas increíbles que encontremos en el persa. Una que otra foto de algún viaje que siempre quisimos hacer: las esculturas futuristas de la ex-Yugoslavia, la estatua con la espada en Rusia. Amo que nos encante la arquitectura de Rusia y que nadie más se haya detenido a pensar lo occidental de nuestra educación. Que linda es tu chapita de Lenin.

Pero hubo algo, en esa micro, cuando volvíamos del Parque Arauco, algo en los colores de las nubes, ese 14 de enero que se nubló, en verano, los mismos colores, la misma temperatura que me hizo recordar Buenos Aires y todo lo que Buenos Aires significa para mi. Un poco de miedo, un poco de nostalgia. Hice el experimento de extrañar un par de segundos y no fue lo que quería sentir. Algo me dice que nos vamos a partir, que la distancia nos va a enfriar.

Nos hubiéramos robado la planta del Homecenter, total, eran 500 pesos. La adrenalina cuesta poco.
A veces me gustaría que le echaras más la choreada a la vida, a todo, a ti misma. Es como ese gesto de aplaudir y decir "ya, basta de esta wea" y tomar las riendas.

Te voy a echar de menos. Sé que no lees este blog, que lo conoces, pero no se te ocurriría jamás leerlo dentro de lo pronto. Eso porque a veces no se te ocurre nomás. Quizás lo leas mañana y tengamos una conversación.